El voluntariado como expresión de solidaridad




Por  más de 10 años, en Nicaragua el programa Voluntarios Telefónica ha brindado la oportunidad a los colaboradores de Telefónica y su marca Movistar, de trabajar por un fin común: generar un cambio en la sociedad a través del desarrollo de diferentes actividades en temas de Educación, Medio Ambiente, Discapacidad e Inclusión Social. Conoce la historia de cuatro Voluntarios Telefónica, quienes han donado su tiempo, conocimientos y energías en beneficio de los colectivos más desfavorecidos.

 

Voluntariado en familia

Con tan solo 11 años, Sharon Calrson forma parte del programa Voluntarios Telefónica, tiempo en el que ha aprendido “que las cosas materiales no son todo. “Que esos niños y niñas con muchas dificultades, sonríen aunque no tengan dinero. Sonríen, andan felices”. Sharon es hija de Merlyn Blandón, quien labora en Telefónica desde hace tres años en el área de Seguridad, y tiene dos años de ser Voluntaria Telefónica.

Para esta joven madre, involucrar a su hija en las actividades de voluntariado ha sido de gran importancia, pues conocer de cerca la realidad en la que viven algunos colectivos menos favorecidos o en situación de vulnerabilidad ha creado conciencia social en la menor.

Para Merlyn, “es una escuela ver, cómo niños, niñas y adolescentes que tienen tantos problemas, tienen tantas sonrisas.” Ella junto a su hija ha participado en diferentes actividades entre ellas la celebración de Navidad con niños y adultos mayores de Diriamba, y actividades que apoyan a las personas con Síndrome de Down. Sobre este tema, Sharon expresa que muchas veces (las personas) los desprecian, pero tienen los mismos derechos. Nadie tiene porque burlarse ni despreciarlos”.

Una enfermera apasionada de la solidaridad

Al igual que Merlyn y Sharon,  Ramona Castrillo, es parte del programa de Voluntariado Corporativo de Telefónica,  dedicando parte de su tiempo a las acciones solidarias que ejecuta el programa.

Castrillo, que es enfermera experta en Medicina Laboral y trabaja en el área de Recursos Humanos de Telefónica, en la Clínica Médica Empresarial para empleados y clientes. Inició su voluntariado en 2008 con Fundación Telefónica,  y está convencida de que la labor del voluntario puede cambiar la vida de muchas personas.

A Ramona le apasiona mucho apoyar en las Aulas Fundación Telefónica, un programa que acerca la tecnología a las escuelas. Considera que otra de las actividades importantes es la formación de los docentes para que la educación sea de mejor calidad. “Desarrollar sus competencias tecnológicas y también abordar con ellos todo lo relacionado a las amenazas tecnológicas, como el bullying, el acoso y otras, para prevenirlas. Se debería de llegar a todos los rincones de Nicaragua. Ese sería un buen reto” comenta.


Juan Manuel Argüello, Director País de Telefónica Nicaragua, asegura que “el voluntariado corporativo es de suma importancia para las empresas por que los empleados tienen la oportunidad de compartir su tiempo, recursos, conocimientos y experiencias con otras personas que no han tenido las mismas oportunidades. Pero quizás lo más importante de un voluntariado corporativo es que inculca valores, respeto, inclusión, pero sobre todo enseña a otros con el ejemplo a ser un buen ciudadano”.


Orgullo y sentido de pertenencia

Por su parte Mario Vásquez, quien trabaja en el área de Comunicación de Telefónica, explica que el voluntariado no tiene valor comercial, pero “para los individuos, tanto para los que dan, como para los que reciben, significa mucho. Es solidaridad y una oportunidad para dar y recibir una sonrisa”.

“Mi familia siente orgullo del trabajo que realizo. Ellos dicen que mi trabajo como Voluntario Telefónica, pone en alto a la familia. El principal reto del Programa debe ser seguir creciendo en voluntades, en compromiso”, concluye Mario.