El encuentro solidario con Rama Cay




Carla de Argentina, Edurne de España, Emilio de Puerto Rico, Marcelo de Ecuador, Marck de Reino Unido, Fabiane de Brasil, Monica de España, Patricia de Argentina, Pedro de Colombia, Raul de Chile y Victoria de Uruguay, llegaron a Nicaragua con una misión: viajar a la isla Rama Cay, en la bahía de Bluefields, para rehabilitar cuatro aulas en el Instituto Clemente Beilly e impartir talleres de Inteligencia Emocional, TIC y Desarrollo de Apps.

 

Juntos han recorrido más de 25,000 kilómetros y muchas horas de avión, para donar sus vacaciones como Voluntarios Telefónica durante dos semanas y aportar a mejorar las condiciones de infraestructura de 100 alumnos de secundaria de esta isla ubicada a 4 kilómetros de Bluefields en el Caribe Sur de Nicaragua. A esta faena solidaria se han sumado dos Voluntarios de Nicaragua, Mario y Antonio, quienes servirán de anfitriones por una semana a los visitantes.

El primer encuentro

La mañana del lunes, los 11 Voluntarios Telefónica salieron rumbo al muelle de Bluefields, desde donde se embarcarían en un viaje en una lancha, conocida como panga, por las aguas de la bahía. La emoción de los Voluntarios era evidente frente a una nueva experiencia, que será su rutina durante dos semanas de Vacaciones Solidarias.

Los comunitarios recibieron a los Voluntarios con una sonrisa al bajarse en el pequeño muelle y luego de subir unos 20 escalones se toparon con el ambiente local. Las casas típicas están hechas sobre bases de troncos a un metro de la tierra, paredes de madera y techo de palmera. Sus habitantes de tez morena, de estatura mediana y pelo negro. Se escuchan las conversaciones en su inglés criollo, pero también hablan muy bien el español.

Un resumen del primer día de los Voluntarios Telefónica en Rama Cay. Fue un primer encuentro solidario con la comunidad y el espacio de trabajo por dos semanas. #VacacionesSolidarias

Publicado por Fundación Telefónica Nicaragua en Martes, 4 de julio de 2017

Inmediatamente los Voluntarios conocieron el Instituto Clemente Beilly, donde fueron recibidos por su director quien expresó su alegría y satisfacción por la visita y disponibilidad de todos para beneficio de los jóvenes. Las primeras horas fueron de planificación e identificación de las principales necesidades, pues lluvias recientes habían dañado severamente el techo del centro y esto no estaba previsto.

Formación a docentes en TIC´s

Además de mejorar la infraestructura, los Voluntarios también están participando en talleres de formación en nuevas tecnologías que son impartidos por Fundación Telefónica a docentes de Rama Cay. Los voluntarios caminaron de una isla a otra para llegar a una loma donde la señal de internet es más intensa, para poder impartir los talleres a varios docentes.

Los Voluntarios fueron facilitadores del conocimiento para que los docentes pudieran mejorar sus habilidades digitales en este primer encuentro para muchos docentes con el mundo tecnológico.

Dos semanas de trabajo

Así empezaron dos semanas de intenso trabajo que tendrá un gran resultado y será de gran impacto para Rama Cay. La emoción, la energía y la disposición de los voluntarios es increíble, lo que hace que las horas pasen rápido y el trabajo salga más pronto.

Como resultado de dos días, los voluntarios ya tumbaron una pared de división y la construyeron nuevamente. Además, lograron nivelar una viga de una de las aulas que estaba muy dañada por el agua para luego poder hacer cambio del techo. También, limpiaron la zona de hojas secas acumuladas que caen de un árbol de mango contiguo al centro.

Los habitantes de la zona han dado su apoyo, ayudando a los voluntarios con herramientas u otra necesidad que haya, todo para garantizar llegar a la meta.

¡Manos a la obra Voluntarios, aún queda mucho trabajo por hacer!

 


Sobre rama Cay

Es una isla o cayo en la laguna o bahía de Bluefields que posee unas 22 hectáreas de superficie (0,22 km²). En esta isla viven la mayoría de los aborígenes rama. Durante el siglo XVII o XVIII, el más poderoso de los miskitos otorgó la isla al pueblo rama, en reconocimiento de su asistencia en la lucha de los indígenas Térraba.

Cuando una misión Morava se estableció en la isla en 1857, los rama comenzaron lo que sería un cambio general a la utilización de una lengua criolla basada en el inglés en lugar de su ancestral idioma rama, que poco se habla en la actualidad.

Después de la reincorporación la Mosquitia a Nicaragua se introdujo la enseñanza del español. La isla, que consiste en prácticamente dos pequeños cayos, conectadas por un puente, tiene una población de cerca de 900 personas. La isla tiene una escuela primaria y secundaria, así como una iglesia morava. La velocidad de viaje en barco a la ciudad más cercana, Bluefields, dura unos 20 minutos.