“Mocoa me inspiró y motivó a seguir siendo voluntario”

Cristopher Mendoza dono 10 días de vacaciones para viajar hasta la ciudad de Mocoa en Colombia como parte del proyecto Vacaciones Solidarias Internacionales 2017.




Del 31 de julio al 12 de agosto, 33 hombres y mujeres de 14 países vivieron en Mocoa, la capital de Putumayo un departamento al suroccidente de Colombia cerca de la frontera con Ecuador, con el fin de aportar a la reconstrucción del tejido social y la educación de niños, niñas, jóvenes y padres de familia, demostrando así que la solidaridad no tiene fronteras. Mocoa, ubicada en la región amazónica, fue afectada por un avalancha en abril de 2017 que afecto a más de 50% de la población. 

 

Brasil, Venezuela, Colombia, Chile, Argentina, Perú, El Salvador, Panamá, Guatemala, Nicaragua, México, Alemania, España y Polonia son los países de origen de estos voluntarios que se movilizaron hasta este lejano territorio colombiano. Una vez ahí, ellos decidieron donar tiempo de sus vacaciones anuales para ayudar a los mocoanos; aportándoles sus habilidades, conocimientos y valores culturales. El proyecto Vacaciones Solidarias Internacionales de Voluntarios Telefónica finalizó con la satisfacción de haber cumplido con los objetivos planteados para la comunidad de Mocoa, con quienes compartieron y trabajaron de la mano durante dos semanas.

Tres ejes de acción

El foco de las acciones de los voluntarios durante su estadía fue la educación. Con el apoyo de la ONG Visión Social se convirtieron en formadores de nuestro proyecto Escuela TIC Familia de Fundación Telefónica, capacitando y certificando a más de 100 docentes, cuidadores, padres y madres de familia en el uso responsable de internet y las nuevas tecnologías, contribuyendo al cierre de la brecha digital presente en esta sociedad e impulsando el aprendizaje digital.

El equipo también intervino en la readecuación y embellecimiento de la institución educativa Simón Bolívar beneficiando a 400 niños, niñas y adolescentes, al entregarles un espacio renovado para estudiar y seguir soñando. Con el overol puesto, pintaron rejas, muros y acondicionaron los espacios de recreación y deporte.

Abriendo un espacio al intercambio cultural, los protagonistas montaron la Feria Internacional, un espacio de intercambio cultural en el que, por medio de coloridos y creativos stands, exhibieron lo más característico de sus países: bailes, tradiciones, gastronomía, lenguaje etc. La feria benefició a la comunidad ya que fomentó el aprendizaje, la universalidad y generó muchas sonrisas.


Cristopher, voluntario de Nicaragua, manifestó que “Es agradable compartir con ellos tiempo de calidad, jugar y divertirnos, escuchar y traer así esperanza desde nuestro servicio como voluntarios”.


El desbordamiento de los ríos Mulato, Sangoyaco y Mocoa, causante de la avalancha del pasado mes de abril, ocasionó a que muchas personas tuviesen pérdidas afectivas. En pro de ayudar a sanar estas heridas, los voluntarios y la comunidad realizaron murales alusivos a la convivencia, la paz y la sanación para que así pudiesen expresar sus sentimientos y lograran avanzar en su reparación.

En la última jornada predominó la alegría y la gratitud. Los mocoanos despidieron a los voluntarios que apoyaron a la comunidad y dedicaron tiempo a la capacitación en herramientas digitales a las familias en la región.

Fue muy significativa la transformación vivida tanto para los mocoanos como para los voluntarios, a como lo expresa Cristopher con las Vacaciones Solidarias demostramos que “podemos ser una sola nación cuando se trata de ayudar y expresar por medio del servicio el espíritu de colaboración a los más vulnerables, se pueden lograr muchas cosas bonitas. La oportunidad de compartir con familias de Putumayo, en la comunidad de Mocoa, definitivamente me inspiró y motivó a seguir trabajando como voluntario. una experiencia única que me ayudó a poner en perspectiva lo esencial de ayudar a los demás y ser sensible a las necesidades del entorno“.