10 claves para ayudar a niños, niñas y adolescentes a sacar provecho de Internet con mayor seguridad




En el marco de la celebración del Día de Internet, la organización Pantallas Amigas, Movistar Nicaragua y Fundación Telefónica nos presentan diez claves que servirán de ayuda para afrontar con mayor éxito el reto de guiar a nuestros niños, niñas y jóvenes para disfrutar de la conectividad de forma segura y responsable. Para más información y contenidos sobre uso seguro de internet y redes sociales, visite www.dialogando.com.ni. 

 

 

1. Tenga una visión global sobre la infancia y la adolescencia en relación a las TIC

Deben contar con protección suficiente frente a los riesgos presenten en la Internet, pero esta visión es limitada. La propia Convención de los Derechos del Niño establece que deben tener la ocasión de participar opinando y de desarrollarse plenamente. Usemos las tecnologías digitales también para estos fines.

2. Evite presunciones ‘negativas’ y ‘positivas’

Es necesario hacer un esfuerzo por derribar algunas creencias que limitan la labor de acompañamiento en el contexto digital. Pensar que las personas menores de edad “saben mucho” de tecnología y que los adultos no les podemos aportar nada en ese campo es uno de los principales tópicos.

3. Muestre una actitud proactiva, abierta y receptiva

Debe hacerse un esfuerzo de empatía para, sin prejuicios, comprender lo que hacen como una adaptación natural a los nuevos tiempos. Conocer más y mejor qué hacen nos ayudará. Tenemos que tener una mente abierta y aceptar el hecho de que nuevas oportunidades traen consigo retos, responsabilidades y adaptación. Un nuevo contexto vital significa diferentes reglas y comportamientos.

4. Destierre el término virtual

Virtual es con frecuencia opuesto a real. La vida digital es real, con sus verdades y mentiras. Cada vez que usamos la palabra virtual restamos valor a lo que ocurre en las pantallas y le damos cierto significado etéreo.

5. Alumbre su vida digital con su experiencia vital

El término “nativo digital” ha creado un falso mito sobre las capacidades de las y los más pequeños en relación a las tecnologías. Saben lo justo, lo que necesitan y desean, pero desconocen muchas otras cosas muy importantes. Lo que más les falta es experiencia vital dada su corta edad y, puesto que lo que hacen online es vivir, sin duda nuestro apoyo es fundamental. No podemos poner nuestra limitada destreza tecnológica como justificación para la inacción o la falta de implicación necesaria.

6. Reconozca, para revolucionar, su papel y limitaciones en la labor de protección

La labor de protección requiere primero reconocer que nuestro hijo o hija puede ser víctima de un peligro o incluso causar daños a terceros o a sí mismo, aunque sea muy inteligente y prudente. El segundo requisito es conocer la naturaleza de esos riesgos potenciales. Por último, hay que saber qué medidas preventivas adoptar en cada caso y cómo ponerlas en práctica.

 7. Capacíteles en habilidades para la vida digital: sociales, cognitivas y emocionales

Para la vida digital es preciso reforzar de manera especial la empatía, el pensamiento crítico, la asertividad, el manejo de las tensiones y el estrés. Reforzando sus competencias se evitan riesgos y se reducen sus daños potenciales.

8. Fortalezca el sentimiento de pertenencia a la comunidad, de entorno de convivencia exigente

Internet es lo que entre todos hacemos de ella y para su disfrute requiere un compromiso individual en favor de la convivencia. Fomentar el sentimiento de pertenencia a una comunidad ayudará a lograr una implicación proactiva. Internet no son otros, es la suma de cada cual.

9. Comunique con su lenguaje

Puesto que se trata de influir, de persuadir, es preciso afinar la comunicación y, para ello, usar su lenguaje. Su dieta digital es audiovisual por lo que lo recomendable es usar esos códigos llenos de efectividad y complicidad. La utilización de vídeos o animaciones es sencilla y efectiva.

10. Busque espacios para compartir, para aprender de y con ellos, para hacerles partícipes

Con un uso cada vez más temprano y autónomo (pantallas pequeñas y en movilidad) de las TIC, se reducen las opciones de compartir actividad digital, para hacer cosas codo con codo. Busquemos cualquier excusa para compartir pantallas porque es un paso muy útil para crear sintonía y confianza, para enseñar y aprender.